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SECRETO DE LA MONTAÑA

AMOR ADULTO
¿ACASO NO ODIAN...?
DERECHOS DE LOS ANIMALES (19-05-2008)

   Por supuesto que estoy en contra del abuso contra los animales. De verdad no me agradan ni los coleos, las peleas de gallos o perros, ni el toreo. ¿Para qué carajo se lastima o martiriza a un ser indefenso sin un propósito determinado, como no sea por sadismo? Y al sádico hay que aislarlo y encerrarlo, no vaya a convertirse luego en un problema para todo el mundo. En líneas generales estoy a favor de esa gente que protesta, grita y denuncia el abuso a los animales, pero con límites. Jamás estaré en contra de comer carne, de ningún tipo (no humana, claro), sea gallinas, cerdo, vacuno, pescados u otros. Excepto conejo, por cosas particulares no me agrada que los maten, pero no puedo evitar que otros los encuentren ‘sabrosos'. La reacción a las medicinas experimentales no pueden estudiarse en humanos, es de lógica, por lo tanto deben seguir haciéndose en animales; aunque quiero hacer una aclaratoria, investigar como 'mejorar' una súper gripe, un nuevo germen corrosivo come carne, un gas letal, un virus virulento... no es ningún avance médico. Eso es fabricación de armas, y unas bien peligrosas, cosa que debería ser sancionada e impedida. En este caso sí apruebo que quien invente o descubra algo así, lo use en sus hijos. Claro, los defensores de los derechos humanos dirán que los hijos no tienen la culpa, permítanme discrepar: si son hijos de un degenerado tan visible y evidente, son degeneraditos también. Y creo en la prevención, si alguien viaja el en tiempo debe, forzosamente parar en Viena y matar a Hitler en su cuna, ¿qué dudas caben?

   Pero el apoyo a muchas de estas organizaciones se hace difícil por su fariseísmo e hipocresía. Son tan falsos que dan escalofríos. Hace tiempo leí que alguien había atacado con pintura creo que a Condoleezza Rice, una pro verde, igual que criticaban a Jennifer López, porque usaba un abrigo de piel. Ahora mismo Luís Figo, ese genial futbolista portugués, uno realmente bueno aunque de mal talante y malas pulgas (deberían quererlo por llevarlas encima) se metió en tremendo lío porque, aparentemente, mató a un gato. Cómo gritan para señalarlo, parecen locos, con ojos destemplados, botando espumas por esas bocas frente a las cámaras. Pero lo hacen por pantalla, por aparentar. Hace tiempo en Caracas, frente a la sede del diario El Nacional, un grupo de afectos al gobierno dizque socialista y ‘popular' de Hugo Chávez, se reunió para criticar a la prensa. Allí mataron y destriparon gran cantidad de gallinas y gatos. Eso jamás fue reseñado en la prensa europea o esa norteamericana, tan amantes de los animales. Y eso que se hizo la denuncia con los llamados grupos ecológicos y ‘verdes'; pero no les convenía ‘molestarse', no les convenía meterse con eso ya que muchos canales de financiamiento para estas organizaciones pasan por un pequeña alcabala conformada entre Caracas, el territorio de la narco guerrilla y La Habana. Igual ocurrió cuando seguidores de Evo Morales, para intimidar a un grupo de disputados de oposición, mataron y destriparon animales, arrojando sus viseras en gestos de amenazas.

  Pero claro, entre perseguir a la Rice, a la López o al Figo, o meterse con un energúmeno que puede mandarlos a lavarse esos... paltó, fuera de que envían dinero a costosos lobbys, es preferible atacar a aquellos, que dan más centimetraje y conllevan menos problemas. Cualquiera de esos gritones de oficios, a quienes les duele el martirio de un toro en España, pero no un gato descabezado en Caracas, sabe que puede atacar a la señora Rice y que esta no podrá darle ni las cachetadas que merece, ni enviarla a una prisión. Con los gorilas (¿será por esto qué los defienden?) de estos lares si podrían, de una patada, partirles el... alma; fuera de enviarlos a una pequeña e incomoda celda.

   Es por eso que a esta gente siempre las he mirado, no con asco, pero si con recelo. Son amantes de la figuración y la farándula, pero deberían canalizar sus destemplanzas de una forma más positiva; su actuar errático e irracional aleja a mucha gente que de otra forma tal vez ayudaría, sobretodo en lo referente a la fabricación de armas o la tortura sin atenuante de las peleas de perros. Al gritar cuando atacan un lado haciéndose de la vista gorda en el otro, en nada beneficia a los pobres animales, que en ningún momento los llamaron. Por otro lado, los dictadorcitos pueden defenderse solos, no necesitan de ustedes.

Julio Cesar.

Publicado por Julio Csar a 04:00:27 in ¿ACASO NO ODIAN...? | Comentarios(0) |  Permacoplamiento
¿ACASO NO ODIAN...?
CRUEL PROGRESO (27-03-2008)

   No, no voy a hablar de armas, o de la ciencia fría y si corazón. Quiero hablar de mis peroles. Desde tiempos inmemoriales para mí, bueno, comencé a los once años, he sido un coleccionista de chucherías y bagatelas como decía mi mamá. La culpa la tuvo un tío, Guillermo, quien me regalo varios suplementos de Kalimán, el Hombre Increíble; era camionero y se entretenía esperando leyéndolos. Esas revisticas fueron para mí una ventana a un mundo increíble, de imaginación, donde habían terribles peligros, villanos fantásticos, bellas mujeres en aprietos, pero también bellas malvadas, y el héroe. Me encantaban tanto las maldades de los villanos, como su fin, cuando eran destruidos. A esa edad comencé a coleccionar suplementos... hasta que en una mudanza mi señora madre aprovechó para botarlo, aunque la muy descarada todavía sostiene, como seguramente hará en su lecho de muerte, dentro de muchos, muchos años, que  fue que se perdieron las cajas. Sí, eran más de una.

   Con los años no coleccioné tantas cosas, pero seguí siendo un tipo obsesivo. Tengo una colección de discos de acetatos grande, variada, rica (acetatos, sí, acetatos, ustedes deben haber oído de ellos). De la música que a mí me gusta, si importar que otros les parezcan feos, viejos o desentonados. Igual me pasaba con las grabaciones sacadas de televisión. Guardaba yo pilas y pilas de cintas de VHS de Los Simpson; de Xena, la princesa guerrera; de Lo Expedientes Secretos x; Milenium y Puerta a la Estrellas, de cuando la transmitían por el canal MGM. Cuando tenía que hacer algo como pintar el apartamento, cambiar un lavabo, o retocar el cemento de baldosas ponía esos discos a toda mecha. No faltaba el salto que debía dar cuando la aguja del equipo de sonido se pegaba en un surco que me hacia lanzar la más fea de las maldiciones. Muchos domingos me inventaba maratones de una de mis series favoritas, una vez tuve una pesadilla con Xena, como me pasaría después con otra de 24. Luego llegaron los CD's, y los discos de DVD. Era increíble el poco espacio que dichos discos ocupan. En los casos del reproductor de DVD era increíble, qué barato eran esos peroles, mientras el VHS parecía caro en comparación. Por supuesto que, como hicieron muchos, compré el mío.

   Y fue cuando me llevé la desagradable sorpresa. Imagino que las cosas son así, o más o menos en todas partes. De esos baratos equipos de DVD, que parecían de plástico, la vida útil era corta. Bien, se jodía el primero, a comprar otro, pero que sea de mejor marca. Y allí estaba la primera sorpresa... ¡eran carísimos!, y ya no habían VHS. Desaparecidos estos, que era lo buscado, los otros aumentaron al doble. Pero para mí lo peor llegó cuando las cosas, en su uso normal, comenzaron a fallar. No puedo oír mis acetatos porque no tengo donde reproducirlos. Las agujas no se encuentran con facilidad, y cuando unos las busca te miran como pensando, pero que anticuado; y sí es el plato el que se daña, ahí sí, te jodiste. Mis cintas de Xena y los Simpson están llenándose de polvo y telarañas, en un clóset, ya que mi VHS se dañó. No es fácil conseguir otro como no sea de segunda, y comprar un bicho de esos es una temeridad. Y no hay manera de reparar el mío, quien me revisa los peroles me dice que si se trata de algo del encendido o la parte electrónica puede parapetearlo, pero que si son los cabezales lo mejor era darle un tiro. Y, obvio, eran los cabezales.

   Está bien que hallan nuevos perolitos, y mercados, pero a uno deberían dejarle la posibilidad de conservar sus cosas. Los cambios no deberían ser tan radicales. Un día tienes algo, y que te gusta, y al otro no hay posibilidades de escape. Me dicen que es posible conseguir equipos nuevos en grandes cadenas como la colombiana EXITO, o MACRO, pero a estos negocios les tengo arrechera por cuestiones personales; o llegándose hasta Margarita, la isla, y allí nada más el flete me mataría. Y aquí estoy yo, con mis cajas de acetatos y las de cinta; y extraño a Xena pelando sus ojos, lanzando su grito y dando más palo que muchacho en piñata, enfundada en su trajecito de cuero. O a Jack (siempre Jack) O'Neil salvando la galaxia de los Goa'uld. Por no hablar de mi disco en acetado sobre JESUCRISTO SUPERSTAR, que ponía a toda mecha para molestar a los vecinos.

Julio César.

Publicado por Julio Csar a 03:23:50 in ¿ACASO NO ODIAN...? | Comentarios(0) |  Permacoplamiento
¿ACASO NO ODIAN...?
EL NUEV O PAÍS INCUMPLE (10-11-2007)

   Soy un fanático de los periódicos. Me encanta leer la prensa, aunque me he estado curando un poco. Antes odiaba los Viernes Santos, los 25 de diciembre y los primero de enero porque no había prensa. No tener mis periódicos en las manos era una tortura real. Algo físico que me molestaba. Todo comenzó en la época cuando aún era presidente de la república de Venezuela (antes de caer en la cómica de la república de quinta) el aberrado de Carlos Andrés Pérez. Me interesaban sus delitos, las denuncias de sus tropelías y las de su entorno íntimo. La prensa estaba llena de gente acuciosa, dura, que lo asediaba, lo acorralaba y denunciaba los vicios y excesos de sus allegados. Rafael Poleo, Patricia Poleo, Alfredo Peña, José Vicente Rangel (aunque luego se supo que sólo era una estratagema para encubrir delitos peores), Nelson Bocaranda, Marta Colomina y otros, muchos otros, que luego fuero olvidados cuando el payaso que ahora nos desdirige dijo que antes la prensa ni los medios de comunicación atacaban la corrupción. Lo lamentable es que haya quienes lo repiten, como loros, sin detenerse a pensar con sus propias cabezas sobre sí es cierto o no.

   Me interesaba solamente la política, algo de economía y poco más. Nada de horóscopos, modas, sociedad u otros. Los deportes sólo cuando hay unas olimpiadas, un mundial de fútbol, o cuando juegan los Navegantes del Magallanes, del resto, nada. A veces hay periódicos que compro sólo por una firma, leo una columna, un articulista y trechazo el resto. En El Universal, un diario enorme, están Nelson Bocaranda los jueves y Marta Colomina los domingos. Sólo lo compro jueves y domingos. El Nacional, otro periódico grande, lo leo los miércoles por Marianella Salazar y los viernes lo hacía por Ibéyise Pacheco. Ahora, El Nuevo País es el fijo, el diario de todos los días, es el que me gusta. Corto de tamaño y en extensión, condesa y concentra todo lo que hace falta leer para saber qué ocurre en Venezuela y el mundo. Y esa era mi rutina diaria, comprar El Nacional y El Universal eventualmente, y El Nuevo País a diario por sus artículos. Allí estaban Alberto Nolia antes de enloquecer al confundir lo que pasaba con lo que deseaba que pasara; Ibéyise, Marta, Patricia, Rafael, Jurate Rosales; había secciones asombrosas como Harta Política, Tercera Edad, Arroz con Mango y muchas otras. Pero...

   Y aquí comienza lo malo. Por razones extrañas, nunca suficientemente aclaradas, Ibéyise Pacheco salió de El Nacional, y aunque no se dijo claramente qué había sucedido, al parecer el periódico decidió ‘prescindir' de ella, eufemismo para indicar que la querían fuera. Eso me molestó, por ella, por mí. Esa mujer está enredada como el quince juicios que el Gobierno mantiene contra ella, para callarla, para anularla y de pasó intimidar a otros. La señal enviada por El Nacional no fue buena, y desde ese momento dejé de comprar el periódico, imagino que no les importará, paro así fue. Ni lo leo si lo encuentro por ahí. Se me salieron. Ni siquiera que la bella Marianella escriba aún, los salva a mis ojos.

   El caso de El Nuevo País es más curioso. Con el paso de los años han perdido parte de los articulistas que tenían, los buenos, incluidos Ibéyise, Marta, Alexis Rosas, que ahora es político, y otros. Sin embargo me mantenía fiel a ellos, por algo muy simple, Rafael Poleo escribía cada día, y Patricia lo hacia dos  tres veces a la semana. Con eso me bastaba. Ese hombre tiene un manejo del verbo increíble, así como conocimientos en economía, historia y política que sabía como transmitirlos, que hacía de sus columnas una delicia de fina ironía y feroz denuncia. Es más, algunas veces pensé que hasta brujo era, porque muchas de las cosas que vaticinaba que ocurrirían en este campamento minero legado por los libertadores, como dice él, se cumplían con escalofriante exactitud. Por eso les era fiel.

   Sin embargo el tiempo pasó y Patricia Poleo tuvo que salir del país, acusada de un sórdido crimen que desnudó en su momento la basura del régimen, el asesinato del fiscal accidental, Danilo Anderson; pero la maniobra no les resultó. Contra ella no hay ninguna prueba que se sostenga por propio pie como no sea por la insistencia del Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, y el presidente Chávez; no hay acusación formal, ni testigos de nada... pero si regresa al país, va presa. Es cuando comienza lo realmente malo. Compro todavía El Nuevo País, más como una costumbre que otra cosa, porque ya no escribe Rafael Poleo. Nunca. Y no es lo mismo con Patricia afuera.

   Seguramente el señor Poleo está muy ocupado para elaborar personalmente una columna diaria, pero a mí me molesta el que ya no lo haga. En medio de un momento histórico cuando todo parece perdido, cuando el fantasma de la tiranía cubana intenta cubrir y asustar a todo el país, el señor Poleo hace un discreto mutis que encuentro ofensivo, sobretodo en un hombre que ha demostrado muchas veces valor y capacidad de lucha. ¿Por qué lo hace? Vaya uno a saberlo. No es un hombre medroso ni chillón, imagino que no será por miedo o presiones, pero... aquí estoy yo viviendo una crisis de orfandad informativa; me siento, y sonará absurdo o ridículo, traicionado y abandonado en medio de una trinchera en plena oscuridad.

   La prensa en Venezuela se ha cubierto de gloria en estos días donde no hay instituciones o poderes que frenen a un Presidente que se cree dueño de vidas y destinos; hay quienes sostienen que se han apartado de su deber sólo de informar, porque critican todo lo que hace el Gobierno. Ese punto se sostiene en muchas agencias y foros internacionales incluso. Al parecer que un gobierno desee adoctrinar muchachos en los colegios no debe ser informado, discutido ni opinado; igual el que enjuicien y encarcelen gente por dar opiniones, o que se utilice todo el poder del Estado para perseguir al que disienta. Al parecer eso no es deber de la prensa informarlo, ni comentarlo, según los doctos foristas. Debe ser que el periodismo venezolano es marciano o algo así ya que se aparta tanto de las reglas de otros modos de periodismo.

   Pero ahora ocurre esto, hay silencios y abandonos. Lo engatusan a uno con una columna, te acostumbran a ella y luego te dejan colgando de la brocha. ¡No es justo!

Julio César.

Publicado por Julio Csar a 21:03:05 in ¿ACASO NO ODIAN...? | Comentarios(0) |  Permacoplamiento
¿ACASO NO ODIAN...?
N C I S (26-09-2007)

   Kate a la derecha... Tony a la izquierda...

   Esta serie de acción y suspense, que conjuga investigación policial y forense en la consabida buena fórmula creada por CSI o Escena del Crimen como decimos en Venezuela, es bastante interesante. Este serial en particular trata de un grupo de investigación de la Naval. Las tramas están bien elaboradas, dinámicas, con términos forenses, militares y policiales que le dan credibilidad. Los asesinatos siempre ocultan un detalle insólito que hace de cada uno algo especial. Aunque actúan pocos personajes y muchas veces, aunque no halla nada que lo señale, uno ya desconfía de tal o cual y termina siendo el responsable de verdad. El arte está en los motivos. Muchas veces un capítulo comienza como algo y termina en otra, desconcertando, pero manteniendo siempre el interés; recuerdo bien el episodio donde un muchacho secuestra con una bomba a todos en un salón de clases, exigiendo le llevaran a su madre, y resultó que el joven era prisionero de otra gente que controlaba el artefacto desde afuera. O la mujer a quien le secuestran a la hijita, y andaba para arriba y para abajo con la hermana todo el tiempo a su lado, y resultó que la supuesta hermana no sólo no lo era sino que formaba parte del grupo de captores.

   Como dije, se sigue la mecánica utilizada en otras series que llevan años demostrando que funcionan. Todas las CSI son exitosas; la diferencia con esta, es que los personajes son como más humanos, más expresivos y agradables. Las CSI muestran un reparto acartonado, sin emociones, exceptuando a la catira Marg Helgenberger (Catherine Willows) en CSI Las Vegas, quien sí es capaz de trasmitir emociones, estados de ánimos y hasta sus pensamientos con el rostro, igual que el jefe, el extraño William L. Petersen (Gil Grissom), quienes son viejos actores de trayectoria. En NCIS, los personajes son tan interesantes y atractivos, como los mismos actores. Cada uno es extravagante, divertido, lleno de sorpresas y detalles. Mark Harmon, el jefe en la trama (Leroy Jethro Gibbs), ido los tiempos de juventud cuando era considerado un de los hombres más guapos del mundo, haciendo una gran pareja de belleza con Heather Locklear, es ahora un maduro actor muy bien parecido todavía. Es el gran líder, de dura y poderosa personalidad, que casi subyuga de forma sexual, como un dominador cualquiera (incluido los golpecitos que da a los subalternos), al resto masculino del grupo, al agente Timothy McGee (Sean Murria), al agente Anthony ‘Tony' Dinozzo (Michael Weatherly) y aún al joven patólogo, ayudante del viejo forense, Jimmy Palmer (Brian Dietzen). Estos le temen, admiran y aman en una combinación extraña, casi homo emotiva.

   Abby Sciuto (Pauley Perrette) es la joven y bonita forense, experta en tecnología e informática; es gótica, extraña, excéntrica y totalmente genial. Es un personaje adorable. El viejo medico, charlatán y algo aburrido, es increíblemente expresivo, y como no serlo si al doctor Donald ‘Ducky' Mallard le da vida el actor británico David McCallum, al que todavía se puede ver, de joven, en los canales retros, como uno de los Agentes de CIPOL. McGee es un personaje tan tierno que despierta simpatías, igual que el joven Dr. Palmer, el patólogo; son tímidos, inteligentes, y medio tontos al tratar con mujeres. Aman a la gótica Abby. Y llegamos a lo que todos debieron odiar tanto como yo,  al final de la segunda temporada, y encontramos a una pareja genial: Tony y Kate, la agente Caitlin Todd (Sasha Alexander).

   Tony es un galán muy bien parecido, algo irónico, burlón y canallesco, así que es adorable; todo atacón, casi obseso por el sexo, que le gusta mucho, que quiere practicarlo y que no puede sustraerse a ninguna de sus referencias, totalmente hétero (fuera del detalle de la búsqueda de aprobación, aceptación y admiración por parte de Gibbs), no puede ver a una mujer porque le cae encima. Kate es una atractiva morena, de cabellos largos, rostro algo ancho, bonita pero no una gran belleza, aunque sí con un buen cuerpo; es una dura ex agente del Servicio Secreto, inteligente, decidida. En la serie, Kate conformaba una bonita pareja con Tony, siendo totalmente contraria a él, e incluso pareciendo que reprobaba su vida, su forma de ser, y hasta como que le tenía catalogado como a un maniático. Sus discusiones, sus problemas de pareja, la manera de competir en todo, hacían las delicias de la serie, era amena, divertida e increíble. El capítulo donde Tony descubre una foto de ella en una competencia de camisetas mojadas, fue excepcionalmente bueno; igual cuando ella discutía con él, también con McGee, que un hombre soltero no podía ser amigo de una pareja casada y salir con ellos de vacaciones sin engañar al hombre con su mujer. Era una pareja soberbia... y al final de la segunda temporada, la matan de un disparo en la frente... ¡Qué arrechera, panas!

   Cuando kate murió, sentí una rabia increíble, ¿cómo me hacían eso a mí, que encontraba tiempo para mirar la serie, para verla discutir con Tony, para verla oponer su moral y firmeza de carácter a las decisiones de Gibbs? ¿Se quiso hacer algo dramático para terminar la temporada? ¿Por qué carrizo no la hicieron besarse con McGee o Gibbs y que Tony los viera? ¿Tenían que matarla? Ah, ¡cómo me molesté! Yo creí que el serial estaba liquidado, había perdido su gran gancho. Es posible que ella deseara dejar la serie, a veces pasa, los actores se cansan de un personaje, o de los compañeros, o de la presión de las grabaciones, o tienen qué se yo, algo más qué hacer; dicen que en la vieja serie Dallas, Patrick Duffy (Bobby Ewen) pensó que debía buscar nuevos rumbos y se fue, matándose a su personaje, y que luego vivió para arrepentirse. También es posible que los productores de NCIS desearan un rostro más fresco, en verdad Kate se veía un poco dura, un podía imaginarla mejor como villana de armas tomar en una película de Bond, pero no es justo que le hagan eso a uno, el fanático. No imaginan cómo molesté a los amigos quejándoseme de esto. Hasta me prometí no volver a ver la serie; incluso llegué a pensar que no volverían a otra temporada, ¡tantas series desaparecían después de una o dos temporadas!

   Volvieron, la vi, sobreviví y sobrevivió la serie, pero hubo un detalle que me molestó de ese primer capítulo de la tercera temporada, que Tony pareciera tan indiferente y superficial ante su partida; los demás estuvieron muy bien. Llegó una nueva integrante, Ziva David (Cote de Pablo), una agente del Mossad israelí, dura, experta en lucha anti terrositas, y en consecuencia, ruda y hasta peligrosa. De rostro más fresco, bonita y como más... joven. La química entre ella y Tony, existe ya, pero es menos intensa. Ella le gusta, como le gustan todas, pero la joven no lo rechaza con tanta firmeza como hacía Kate, que es lo que se extraña, la rivalidad divertida, el enfrentamiento de argumentos sobre feminismo y machismo, todo eso que gustaba del otro personaje. Ziva lo hace bien, aporta fuerza, pero a mí me gustaba más Kate (y Sasha).

   Y no estoy hablando aquí de que debió tejerse una trama donde Kate se enamoraba de Tony ni nada de eso, las series se joden cuando eso pasa. Pasó en Puerta a las Estrellas cuando Samantha y Jack se enamoraron. Y en Moonlithing (Luz de Luna en Venezuela), cuando a Maddy y Adison, les dio por sufrir por amor, de una divertida pareja de detectives desastrosos, terminaron enamorados, sin hacer nada, en tramas aburridas que a nadie interesaban. Igualmente se jodieron los Expedientes Secretos X, cuando Molder y Scully se gustaron. Nada destruye tanto una serie como esos nudos tontos. Hay otras en las que esos  planteamientos sí funcionan, porque la trama general es más importante que los personajes, pero no cuando los personajes son tan o más determinante que el argumento. Igualmente están condenadas las series, las que sean, donde hay dos hombres y quince mujeres y todas terminan enamoradas del mismo que va pasando de una a otra; no hay serie que sobreviva a eso.

   Espero que a Sasha Alexander (Kate) le vaya muy bien en todo lo que intente de ahora en adelante, creó un gran personaje y uno lo recuerda con afecto, y no es algo tan fácil de lograr como pueda creerse.

   Julio César.

Publicado por Julio Csar a 02:45:32 in ¿ACASO NO ODIAN...? | Comentarios(13) |  Permacoplamiento
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Sobre mi

   Saludos a todos,

   Como notaron si entraron y leyeron algo, hay tres cosas que me encantan:

-         Escribir, o hacer el intento de escribir.

-         Me encantó Brokeback Mountain. Me volví fanático.

-         Me encanta la pornografía, y tengo facilidad para comentarla.

Espero les agrade mi trabajo...

 

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