-Epa, si lo paras lo bajas...
Siempre que bajo con mis panas a la playa para pescar bagres de noche, pasa lo mismo. Mientras vamos van con sus bromitas sobre mamadas, tolete y culos, juegos raros en tantos héteros. Una vez que comenzamos a beber como locos, y a hablar de mujeres, todo el mundo anda duro... para dejar de tomar. Con un mira como lo tiene, lanzado por Jasón, este le dio un agarrón de verdad increíble al sorprendido Ricardo, quien peló los ojos, huyendo, amenazando que lo soltara o se lo haría tragar. Todos reímos, yo tomé la fotita y continuamos tomando caña e intentando pescar. Jasón seguía con la bromita, diciéndole algo bajito a Ricardo quien lo llamaba güevón y mamagüevo, molesto. Siempre era así, siempre había alguien que bromeaba más de la cuenta. Jasón no pararía hasta que Ricardo se molestara y le lanzara una mano o le dijera ago bien ofensivo que los disgustara. Sentado en mi silla plegable los vi discutir cerca de la camioneta, y como Ricardo le dio un manotón por un hombro. La vaina podía termina en pelea y lo mejor era intervenir, por eso fui. Pero no había rollos. Los amigos son así en verdad, estar allí, en la arena, bajo la brisa marina y la luz de la luna, lo arregló todo... también el que Jasón, de rodillas, con la boca muy abierta... se disculpara con el otro, que gemía, gruñendo que le dijo que le haría tragar sus palabras, acompañándolo todo de un golpe de caderas. Y vaya que Jasón estaba tragándose, con gula, con la boca muy abierta, todo lo dicho... y no dejaría de darle a esa boca hasta que Ricardo le soltara... un todo bien, pana. Bien, así resuelven los hombres sus vainas.
Julio César.
Saludos a todos,
Como notaron si entraron y leyeron algo, hay tres cosas que me encantan:
- Escribir, o hacer el intento de escribir.
- Me encantó Brokeback Mountain. Me volví fanático.
- Me encanta la pornografía, y tengo facilidad para comentarla.
Espero les agrade mi trabajo...