¿Qué tanto me miran? Perdí, lo sé...
¿No son tiernos los deportistas cuando pierden, con sus caritas tristes y echados de cualquier manera sin reparar en qué tan excitantes se ven? Este chico está tan dolido que uno desea que un joven fans vaya a hablarle, a decirle que lo hizo bien, sentándose a su lado sin que el otro lo mire, ni siquiera porque está tan cerca que sus piernas chocan. El atleta mira hacia el piso, pero su pierna cae más, apoyándose cálida y firme sobre la del admirador, que sonriendo se vuelve hacia él, consolándolo, diciéndole que todo irá mejor la próxima vez, mientras le soba, amistosos, un muslo con su mano, antes de subirla, tocar el breve short, montarla y dejarla allí, quieta sobre las joyas familiares, sin que el otro diga nada. Luego esa mano se movería, apretaría, mientras el fanático respira grueso. Más tarde esos dedos entrarían, cosquillosos, buscando distraerlo totalmente de su pesar. A este bebito cualquiera le haría el favor, hasta meter la cara ahí, separar un poquito y con la lengua comprobar qué tanto suda en los juegos.
Julio César.
Saludos a todos,
Como notaron si entraron y leyeron algo, hay tres cosas que me encantan:
- Escribir, o hacer el intento de escribir.
- Me encantó Brokeback Mountain. Me volví fanático.
- Me encanta la pornografía, y tengo facilidad para comentarla.
Espero les agrade mi trabajo...