Hoy he vuelto a escuchar su disco, en él está aquella canción que le inspiré... fue muy hermoso ser musa de un tema de éxito, solo que, la historia en sí, fue demasiado complicada.
Ahora, está preparando su nuevo disco, he leido que ya tiene maquetados bastantes temas y en esta ocasión ninguno será para mí, ni siquiera apareceré en sus créditos, con el tiempo ni apareceré en la agenda de su móvil, ni en la de sus contactos de msn... con más tiempo todavía dejaré de aparecer en sus recuerdos. Y ésto es así, porque, lo que me hizo vivír solo fue un espejismo.
En mi nueva vida en la que él no está, reina la tranquilidad y ya no es el centro de mi universo, ni mi fuente de energía, ni mi brújula. Ni siquiera es ya una llamada pendiente para felicitar un cumpleaños, ni alguien con quien quedar o a quien contar no sé qué. Él solo es el recuerdo de lo no nunca fue, pero no puedo evitar pensar, en ocasiones, lo mucho que me habría gustado ser la musa de su vida realmente.