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GACETA DE ILITTIA

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LOS AMIGOS SE CUENTAN CON LOS DEDOS DE LA MANO....  (22-12-2006)
LOS AMIGOS SE CUENTAN CON LOS DEDOS DE LA MANO....

SABEN ... ES MUY CIERTO QUE LOS AMIGOS SE CUENTAN CON LOS DEDOS DE LA MANO, REALMENTE SON POCOS LOS QUE ESTAN CONTIGO EN LAS BUENAS Y MALAS.

ES TRISTE DARSE CUENTA QUE LOS QUE CONSIDERABAS TUS AMIGOS NO LO ERAN DE VERDAD PUES EN LA PRIMERA OPORTUNIDAD SE FUERON Y NUNCA MÁS VUELVES A SABER NADA DE ELLOS, Y ES TÍPICO EL: "ESQUE HE ESTADO MUY OCUPADO ULTIMAMENTE, TU SABES... EL TRABAJO LA ESCUELA ETC.. PERO SI ME ACUERDO DE TI EH"

FRANCAMENTE ESO NO ES UNA BUENA EXCUSA... NO CREO QUE ESTÉN TAAAN OCUPADOS PARA NO DEDICARTE CINCO MINUTOS DE SU VALIOSO TIEMPO...

ALGUNA VEZ ESCUCHE A ALGUIEN DECIR: "LOS AMIGOS SÓLO SON POR TEMPRORADAS DE LA VIDA Y CUANDO ESA TEMPORADA PASA, SE TERMINA LA AMISTAD". YO CONSIDERABA ERRÓNEA ESTA IDEA PERO AHORA ME DOY CUENTA QUE MUCHAS PERSONAS LA APLICAN Y ES UNA LÁSTIMA PORQUE TU TRATAS DE ESTAR PARA ELLOS CUANDO TE NECESITAN Y ELLOS NO ESTAN CUANDO TU NECESITAS UN AMIGO.

POR ESO AHORA HE LLEGADO A LA CONCLUSIÓN DE QUE EL TÍTULO DE ESTE POST ES MUY CIERTO... POR EJEMPLO YO SÓLO TENGO 4 AMIGOS VERDADEROS... (J.R.E.S.)

Y TÚ ... ¿CUANTOS AMIGOS VERDADEROS TIENES?... DE ESOS QUE TE ACOMPAÑAN EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS...

Publicado por Ilittia a 04:07:26 in GACETA DE ILITTIA | Comentarios(2) |  Permacoplamiento
09-08-2009  15:14 09-08-2009 15:14
La Paella de la Parreta / Paella Valenciana De  Club Molt Distingit Cuiner Sujet: La Paella de la Parreta / Paella Valenciana Url: [Liens]
lOS BUENOS AMIGOS COMO LAS BUENAS PAELLAS SE PUEDEN CONTAR CON LOS DEDOS DE LA MANO. Desde el Club Molt Distingit Cuiner, tenemos la satisfacci�³n de enviarles la genuina receta de la paella valenciana. Atentamente Juan B. Vi�±als Cebri�¡.-presidente. Fundamento y origen de la genuina receta de la Paella de la Parreta / Paella Valenciana Fragmentos del libro de investigaci�³n gastron�³mica PAELLA VALENCIANA PAELLA DE LA PARRETA �® Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducci�³n total o parcial por cualquier medio sin autorizaci�³n escrita del autor Juan B. Vi�±als Cebri�¡.-Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 2007. Por medio de la documentada â��Ag�¨ncia Valenciana del Turismeâ��, sabemos que.-â��La gastronom�­a valenciana est�¡ basada hist�³ricamente en: â��Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimolog�­as de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magreb�­, traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos p�¡rrafos metaf�³ricos de la poes�­a arabito andalus�­ surgidos de la imaginaci�³n de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, adem�¡s del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II; configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los h�¡bitos alimenticios de estas tierrasâ��. Por mi parte decir que mis meritos o conocimientos gastron�³micos caso de poseerlos son debido a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que con tanta paciencia me revelara mi t�­a Mar�­a Cebri�¡ Miralles, hermana mayor de mi madre quien a principios de la d�©cada de los a�±os sesenta se encargaba de los notorios fogones de la hist�³rica Parreta, donde se manten�­a la rigurosa â��receptaâ�� (receta) oral de la Paella Valenciana, plato germinado en aquella tan glorificada cocina. Mi t�­a Mar�­a, me explic�³ la receta tal cual le hab�­a facilitado de propia voz la t�­a Lola, otra familiar nuestra descendiente directa de los fundadores de tan dignificada posesi�³n. Hechas estas importantes revelaciones preliminares, es necesario situar en su lugar, la cuesti�³n de la cocina y sus recetas, porque a nadie se le escapa que la comunicaci�³n de las formulas y los libros de cocina, es algo nuevo; hay que llegar hasta m�¡s de la mitad del siglo XIX para que, como novedad en esos tiempos, reconocer el modesto papel que desempe�±aban las recetas de cocina. La gastronom�­a, los restaurantes, los afamados Chefs, - es historia reciente-, es ahora cuando las formulas y recetarios alcanzan una gran dimensi�³n medi�¡tica, como reflejo de la sociedad actual y el modo de entender a la emergente cocina espa�±ola. Por aquellas relatadas mismas d�©cadas, mientras mi t�­a atend�­a con tanto donaire sus guisos, pacientemente me iba explicando las materias primas, la justa medida y el adecuado procedimiento que correspond�­a emplear en cada momento para la elaboraci�³n de la reina y se�±ora de la gastronom�­a que ahora llamamos Comunidad Valenciana. Fruto de aquellas confidencias hoy en d�­a disponemos de la receta escrita donde se exponen los elementos did�¡cticos e invariables que son exclusivos para las paellas condimentadas con el Fundamento de la Paella de la Parreta o Paella Valenciana. Por lo tanto, nuestra fuente documental es trascendente y directa desde el mismo origen, mi abuelo paterno D. Vicente Cebri�¡ Ballester, era pariente pr�³ximo de los due�±os de aquella c�©lebre alquer�­a del camino de Burjasot, referida por Vicente Blasco Ib�¡�±ez, el novelista valenciano m�¡s universal, decir que tan acreditado predio se encontraba situado en el septentri�³n de extramuros de la ciudad de Valencia, contiguo al renombrado convento de la Esperanza, justamente en el chafl�¡n del camino de Burjassot, por donde por una, y otra parte, discurr�­an los hist�³ricos camins Reial de Ll�­ria a Marjalena, i Paterna, tan frondoso lugar se encontraba rodeado de unas bien cuidadas huertas y arboledas, ba�±adas todas ellas por las caudalosas acequias Petra, Mestalla y Tormos. Nuestro manjar Tendremos que convenir que la Paella Valenciana es el manjar m�¡s conocido de la enaltecida gastronom�­a espa�±ola, es la glorificaci�³n misma del arroz a nivel mundial. Este plato tan exquisito de la cocina mediterr�¡nea surgi�³ en un principio entre las cocinas de las m�¡s se�±oriales alquer�­as de la huerta, despu�©s de la mano de la burgues�­a capitalina fue introducida y glorificada en los ambientes, art�­sticos, religiosos y literarios de Alicante, Castell�³n y Valencia. Incluso en estos mismos tiempos cuando los valencianos de alguna de sus tres provincias quieren solemnizar alguna efem�©ride especial con amigos, personalidades, Jefes de Estado, Reyes, Emperadores, o Papas, nunca faltar�¡ desde la mesa y mantel m�¡s distinguido, al m�¡s modesto, la reina y se�±ora de la gastronom�­a espa�±ola. Por lo tanto tendremos que convenir que la elaboraci�³n de la genuina paella es un arte que va mucho m�¡s all�¡, en tierras valencianas su elaboraci�³n se considera todo un rito y reverenciado ceremonial, por lo tanto nos encontramos ante una concepci�³n especial de una receta anclada en bases tan fundamentales que no defrauda por lo exacto y lo concreto de sus ingredientes. Los antiguos y experimentados cocineros de aquellos suntuosos fogones eran tan exigentes, que para la cocci�³n seleccionaban le�±a de limonero, naranjo o algarrobo. La autentica paella debemos cocinarla con llama (fuego muy vivo), jam�¡s con la brasa. Es fundamental el cuidado del fuego, hasta el extremo que en las m�¡s lujosas alquer�­as dispon�­an de un habit�¡culo especial cimentado y dise�±ado con caracteres exclusivos. En esa parte de la cocina quedaba reservada con car�¡cter propio para elaborar seg�ºn los c�¡nones no escritos del plato valenciano m�¡s universal, ese habit�¡culo se encontraba situado en aquella parte del feudo que por su situaci�³n permit�­a mantener en algunos momentos un fuego r�¡pido y continuado e intenso; es impensable una buena paella sin utilizar un buen golpe de fuego, acompa�±ada de una llama armoniosa y continuada. Otro rito, o ceremonial desaparecido, era el reposo de la paella, se apartaba recipiente del fuego y se dejaba sobre la tierra h�ºmeda formada junto la infiltraci�³n del pozo artesiano, jam�¡s se dejaba el recipiente sobre pavimento o piedra, esta tradici�³n basada en profundas y a veces misteriosas convicciones eran fielmente practicadas por todos aquellos grandes cocineros, hasta el punto que aquella tradici�³n nos la recuerda Joseph Pla (1879-1981 Gerona).â�� Editorial Destino, versi�³n castellana del libro â�¢El que hem menjatâ��, se puede leer,-â��(â�¦) En los r�ºsticos corrales de pueblo hay tierra para el reposo de la paella, mientras que en una cocina moderna s�³lo disponemos de azulejos, m�¡rmol, railite y el â��foguerâ�� de gas-ciudadâ��. Mi consejera gastron�³mica Mi t�­a Mar�­a, con su voz armoniosa y su dulce modo de hablar, me sol�­a decir.-â��La Paella, con nuestra receta, se debe de comportar como un alimento para los sentidos, que se funde lentamente â��para prolongar el gozo- en la lengua e impregna el paladar. La sola acci�³n de llevarse a la boca la paella supone para los que gustan de saborear las â��exquisiteces- casi una experiencia m�­stica. La paella ha sido y es, para los m�¡s exigentes un alimento m�¡s divino que humano, tienta, deleita, reconforta, y su ancestral receta se inscribe dentro de los m�¡s puros c�¡nones de la acreditada dieta valenciana o mediterr�¡nea, nadie puede alcanzar eminencia de buen sibarita, si antes no ha experimentado el placer de saborear la paella con cuchara de maderaâ��. (Traducido del valenciano) Los profanos, o carentes de sensitivo paladar, dicen â��paellaâ�� a todo el arroz condimentado con ese recipiente. Como ya definiera Felipe-Benicio Navarro.-Esos arroces aunque condimentados con la paella son otra cosa, y nadie deber�­a sacar partido a costa de algo que pertenece al patrimonio com�ºn fruto de la gran cocina valenciana.-Jos�© M�ª Pisa.-2001.-Derecoquinaria. Por lo tanto para saborear una buena paella valenciana no se debe de atiborrar el recept�¡culo con ingredientes m�¡s o menos extra�±os, extravagantes, coloristas o estrafalarios. Para considerar exquisita una paella, -el arroz debe de encontrarse en su punto, los granos secos, sueltos, separados, que cada grano tenga personalidad propia: para conseguir todas estas cualidades se contar�¡ con los justos y precisos ingredientes; arroz, aceite, verduras, pollo, conejo, fresco y selecto, todo pura ambros�­a. Otra necesaria aclaraci�³n, el nombre: es Paella, por lo tanto no se diga paellera. -Paella, es como desde siempre llamamos los valencianos a tan singular recipiente, al que por sus medidas se le ha desprovisto del mango y en su lugar se le han fijado dos asas ( sus remaches nos sirven como medida orientativa para calcular el arroz), por lo tanto se trata de un recept�¡culo met�¡lico, redondo, ancho, c�³ncavo y poco profundo. Seguramente la palabra procede del lat�­n "patella". El hecho de decir paella, s�³lo se invoca el recept�¡culo, o sart�©n, los valencianos advertimos, que por muy exigentes que se pretenda ser con el l�©xico, el t�©rmino en su origen, hace referencia al contenido, y no al continente. En la carta de cualquier restaurante del mundo, desde el m�¡s lujoso, al m�¡s modesto, aparecer�¡ escrito paella.-Paella si, -y no paellera como dicen algunos por desconocimiento; -porque paellera en todo caso, ser�­a la cocinera, y no el recipiente donde se cocina la paella, al recipiente se le ha dicho y escrito siempre paella en las tres provincias valencianas y nunca con el neogolismo paellera. Ingredientes exactos y precisos Los ingredientes exactos y precisos son: arroz, pollo, conejo, tomate maduro, jud�­as blancas o tabella, jud�­a verde ancha o ferraura, garraf�³n, adem�¡s de piment�³n rojo dulce, azafr�¡n en rama â��seco, aceite de oliva virgen, sal, y agua. Un secreto.-Con un cazo aparte con agua se colocan unas ramitas de romero y una vez el agua haya hervido se pasar�¡ por un tamiz (como una infusi�³n, para que sus hebras no molesten a la hora de comer). Despu�©s se verter�¡ a la paella junto con el caldo y de esta manera proporcionar�¡ el espec�­fico sabor de baquetes (caracoles) de monta�±a. Muy importante, solo utilizar los productos recomendados en la receta; insistir en el arraigado pensamiento de aquellos grandes cocineros cuando dec�­an.- â��La Paella valenciana, no consiste en atiborrar el recipiente de incongruentes ingredientes, o mezcolanzas, la paella ya est�¡ inventada y sus componentes son los que son, y por lo tanto no precisa de las veleidades de cocineros ignorantesâ�� Componentes did�¡cticos e invariables.- 1.- Arroz: Son preferibles los arroces Denominaci�³n de Valencia, de las variedades Senia o Bomba, (grano medio o corto). Nunca utilice arroz de grano largo, porque absorbe menos caldo y no resulta tan gustoso. (POR NUESTRA EXPERIENCIA SIEMPRE RECURRIMOS A UNAS DETERMINADAS MARCAS DE ARROZ, LA CUAL COSA NOS ASEGURA UNA PERFECTA ELABORACI��N DE LA PAELLA VALENCIANA). 2.- Fuego (actualmente difusores de gas): debe de cubrir toda la base posterior de la paella. Se precisa un utensilio especial formado por varios aros conc�©ntricos perforados para permitir la salida del gas y formar llamas peque�±as que calienten por igual la paella en toda su superficie posterior. 3.- Recipiente: Siempre se emplear�¡ una paella para elaborar tan selecto manjar gastron�³mico. En el antiguo â��raval de Marjalenaâ��, se le defin�­a â��paella sense m� necâ�� (paella sin mango), metaf�³ricamente, quienes cocinan con nuestra ancestral receta, siempre tienen la sart�©n del �©xito cogida por el mango. PAELLA DE LA PARRETA O VALENCIANA, INGREDIENTES (para 4 personas): 500 gr. de pollo 500 gr. de conejo 250 gr. de bajoca (jud�­a verde ancha) 200 gr. de garrof�³ (jud�­a blanca ancha) 100 gr. de tavella 100 gr. de tomate 400 gr. de arroz 100 CC. de aceite de oliva virgen Azafr�¡n o colorante alimentario amarillo Sal Piment�³n colorado Agua. Queremos romper un mito ancestral y folkl�³rico, es ese, que dice-â��El agua, dura o blanda, interviene decisivamente en la bondad final de la paella, y tiene que ser valencianaâ�� desmitificamos esta inconsistente opini�³n basada con nuestras propias investigaciones, adem�¡s de contar con la coincidente opini�³n de las investigaciones realizadas en el laboratorio y catas llevados a cabo en el Restaurante El Poblet, por Quique Dacosta y Santos Ruiz, gerente de la D.O. Arr�²s de Val�¨ncia e ingeniero agr�³nomo. Por lo tanto estamos en condiciones de asegurar que todas las aguas potables son buenas para condimentar la paella. Infusi�³n de Romero. No coloquen tal cual la rama de romero en la Paella, hace vulgar y, sus briznas molestan al buen gourmet. Nota.- La Parreta, fue distinguida con el titulo y medalla del centenario (1886-1986) de la C�¡mara Oficial de Comercio, Industria y Navegaci�³n de Valencia PD. Tienen mi autorizaci�³n para publicar y comentar estos fragmentos. Fdo.- Juan B. Vi�±als Cebri�¡
13-02-2008  14:40 13-02-2008 14:40
te doy la razón De  adrian Sujet: te doy la razón
hola! si, he llegado un poco tarde pero que gram verdad dices. amigos amigos... tendré unos 2 y una amiga que está conmigo en los malos y en los buenos momentos. los demás son gente del grupo y por eso son "coleguillas" pero ni siquiera saben donde vivo. yo pienso que es por etapas, como has dicho, en mi colegio tenía unos 4 o 5 amigos y fue entrar en la universidad y de esos 4 ahora sólo conservo 1 al que veo cada vez menos porque encima me cambié de casa (vivía en Leganés y ahora en Madrid) asique es posible que eso influya.. en fin, espero que aunque tarde, te llege este comentario. saludos!!!
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