
09-08-2009 15:14

De
Club Molt Distingit Cuiner Sujet:
La Paella de la Parreta / Paella Valenciana Url:
[Liens] lOS BUENOS AMIGOS COMO LAS BUENAS PAELLAS SE PUEDEN CONTAR CON LOS DEDOS DE LA MANO.
Desde el Club Molt Distingit Cuiner, tenemos la satisfacci�³n de enviarles la genuina receta de la paella valenciana.
Atentamente
Juan B. Vi�±als Cebri�¡.-presidente.
Fundamento y origen de la genuina receta de la Paella de la Parreta / Paella Valenciana
Fragmentos del libro de investigaci�³n gastron�³mica
PAELLA VALENCIANA
PAELLA DE LA PARRETA �®
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducci�³n total o parcial por cualquier medio sin autorizaci�³n escrita del autor Juan B. Vi�±als Cebri�¡.-Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 2007.
Por medio de la documentada �AgÃ�¨ncia Valenciana del Turisme�, sabemos que.-�La gastronomÃ�Âa valenciana estÃ�¡ basada histÃ�³ricamente en: �Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las EtimologÃ�Âas de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- MagrebÃ�Â, traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos pÃ�¡rrafos metafÃ�³ricos de la poesÃ�Âa arabito andalusÃ� surgidos de la imaginaciÃ�³n de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, ademÃ�¡s del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II; configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los hÃ�¡bitos alimenticios de estas tierras�. Por mi parte decir que mis meritos o conocimientos gastronÃ�³micos caso de poseerlos son debido a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que con tanta paciencia me revelara mi tÃ�Âa MarÃ�Âa CebriÃ�¡ Miralles, hermana mayor de mi madre quien a principios de la dÃ�©cada de los aÃ�±os sesenta se encargaba de los notorios fogones de la histÃ�³rica Parreta, donde se mantenÃ�Âa la rigurosa �recepta� (receta) oral de la Paella Valenciana, plato germinado en aquella tan glorificada cocina. Mi tÃ�Âa MarÃ�Âa, me explicÃ�³ la receta tal cual le habÃ�Âa facilitado de propia voz la tÃ�Âa Lola, otra familiar nuestra descendiente directa de los fundadores de tan dignificada posesiÃ�³n. Hechas estas importantes revelaciones preliminares, es necesario situar en su lugar, la cuestiÃ�³n de la cocina y sus recetas, porque a nadie se le escapa que la comunicaciÃ�³n de las formulas y los libros de cocina, es algo nuevo; hay que llegar hasta mÃ�¡s de la mitad del siglo XIX para que, como novedad en esos tiempos, reconocer el modesto papel que desempeÃ�±aban las recetas de cocina. La gastronomÃ�Âa, los restaurantes, los afamados Chefs, - es historia reciente-, es ahora cuando las formulas y recetarios alcanzan una gran dimensiÃ�³n mediÃ�¡tica, como reflejo de la sociedad actual y el modo de entender a la emergente cocina espaÃ�±ola.
Por aquellas relatadas mismas dÃ�©cadas, mientras mi tÃ�Âa atendÃ�Âa con tanto donaire sus guisos, pacientemente me iba explicando las materias primas, la justa medida y el adecuado procedimiento que correspondÃ�Âa emplear en cada momento para la elaboraciÃ�³n de la reina y seÃ�±ora de la gastronomÃ�Âa que ahora llamamos Comunidad Valenciana. Fruto de aquellas confidencias hoy en dÃ�Âa disponemos de la receta escrita donde se exponen los elementos didÃ�¡cticos e invariables que son exclusivos para las paellas condimentadas con el Fundamento de la Paella de la Parreta o Paella Valenciana. Por lo tanto, nuestra fuente documental es trascendente y directa desde el mismo origen, mi abuelo paterno D. Vicente CebriÃ�¡ Ballester, era pariente prÃ�³ximo de los dueÃ�±os de aquella cÃ�©lebre alquerÃ�Âa del camino de Burjasot, referida por Vicente Blasco IbÃ�¡Ã�±ez, el novelista valenciano mÃ�¡s universal, decir que tan acreditado predio se encontraba situado en el septentriÃ�³n de extramuros de la ciudad de Valencia, contiguo al renombrado convento de la Esperanza, justamente en el chaflÃ�¡n del camino de Burjassot, por donde por una, y otra parte, discurrÃ�Âan los histÃ�³ricos camins Reial de LlÃ�Âria a Marjalena, i Paterna, tan frondoso lugar se encontraba rodeado de unas bien cuidadas huertas y arboledas, baÃ�±adas todas ellas por las caudalosas acequias Petra, Mestalla y Tormos.
Nuestro manjar
Tendremos que convenir que la Paella Valenciana es el manjar mÃ�¡s conocido de la enaltecida gastronomÃ�Âa espaÃ�±ola, es la glorificaciÃ�³n misma del arroz a nivel mundial. Este plato tan exquisito de la cocina mediterrÃ�¡nea surgiÃ�³ en un principio entre las cocinas de las mÃ�¡s seÃ�±oriales alquerÃ�Âas de la huerta, despuÃ�©s de la mano de la burguesÃ�Âa capitalina fue introducida y glorificada en los ambientes, artÃ�Âsticos, religiosos y literarios de Alicante, CastellÃ�³n y Valencia. Incluso en estos mismos tiempos cuando los valencianos de alguna de sus tres provincias quieren solemnizar alguna efemÃ�©ride especial con amigos, personalidades, Jefes de Estado, Reyes, Emperadores, o Papas, nunca faltarÃ�¡ desde la mesa y mantel mÃ�¡s distinguido, al mÃ�¡s modesto, la reina y seÃ�±ora de la gastronomÃ�Âa espaÃ�±ola. Por lo tanto tendremos que convenir que la elaboraciÃ�³n de la genuina paella es un arte que va mucho mÃ�¡s allÃ�¡, en tierras valencianas su elaboraciÃ�³n se considera todo un rito y reverenciado ceremonial, por lo tanto nos encontramos ante una concepciÃ�³n especial de una receta anclada en bases tan fundamentales que no defrauda por lo exacto y lo concreto de sus ingredientes. Los antiguos y experimentados cocineros de aquellos suntuosos fogones eran tan exigentes, que para la cocciÃ�³n seleccionaban leÃ�±a de limonero, naranjo o algarrobo. La autentica paella debemos cocinarla con llama (fuego muy vivo), jamÃ�¡s con la brasa. Es fundamental el cuidado del fuego, hasta el extremo que en las mÃ�¡s lujosas alquerÃ�Âas disponÃ�Âan de un habitÃ�¡culo especial cimentado y diseÃ�±ado con caracteres exclusivos. En esa parte de la cocina quedaba reservada con carÃ�¡cter propio para elaborar segÃ�ºn los cÃ�¡nones no escritos del plato valenciano mÃ�¡s universal, ese habitÃ�¡culo se encontraba situado en aquella parte del feudo que por su situaciÃ�³n permitÃ�Âa mantener en algunos momentos un fuego rÃ�¡pido y continuado e intenso; es impensable una buena paella sin utilizar un buen golpe de fuego, acompaÃ�±ada de una llama armoniosa y continuada. Otro rito, o ceremonial desaparecido, era el reposo de la paella, se apartaba recipiente del fuego y se dejaba sobre la tierra hÃ�ºmeda formada junto la infiltraciÃ�³n del pozo artesiano, jamÃ�¡s se dejaba el recipiente sobre pavimento o piedra, esta tradiciÃ�³n basada en profundas y a veces misteriosas convicciones eran fielmente practicadas por todos aquellos grandes cocineros, hasta el punto que aquella tradiciÃ�³n nos la recuerda Joseph Pla (1879-1981 Gerona).� Editorial Destino, versiÃ�³n castellana del libro �El que hem menjat�, se puede leer,-�(�) En los rÃ�ºsticos corrales de pueblo hay tierra para el reposo de la paella, mientras que en una cocina moderna sÃ�³lo disponemos de azulejos, mÃ�¡rmol, railite y el �foguer� de gas-ciudad�.
Mi consejera gastron�³mica
Mi tÃ�Âa MarÃ�Âa, con su voz armoniosa y su dulce modo de hablar, me solÃ�Âa decir.-�La Paella, con nuestra receta, se debe de comportar como un alimento para los sentidos, que se funde lentamente �para prolongar el gozo- en la lengua e impregna el paladar. La sola acciÃ�³n de llevarse a la boca la paella supone para los que gustan de saborear las �exquisiteces- casi una experiencia mÃ�Âstica. La paella ha sido y es, para los mÃ�¡s exigentes un alimento mÃ�¡s divino que humano, tienta, deleita, reconforta, y su ancestral receta se inscribe dentro de los mÃ�¡s puros cÃ�¡nones de la acreditada dieta valenciana o mediterrÃ�¡nea, nadie puede alcanzar eminencia de buen sibarita, si antes no ha experimentado el placer de saborear la paella con cuchara de madera�. (Traducido del valenciano)
Los profanos, o carentes de sensitivo paladar, dicen �paella� a todo el arroz condimentado con ese recipiente. Como ya definiera Felipe-Benicio Navarro.-Esos arroces aunque condimentados con la paella son otra cosa, y nadie deberÃ�Âa sacar partido a costa de algo que pertenece al patrimonio comÃ�ºn fruto de la gran cocina valenciana.-JosÃ�© MÃ�ª Pisa.-2001.-Derecoquinaria.
Por lo tanto para saborear una buena paella valenciana no se debe de atiborrar el receptÃ�¡culo con ingredientes mÃ�¡s o menos extraÃ�±os, extravagantes, coloristas o estrafalarios. Para considerar exquisita una paella, -el arroz debe de encontrarse en su punto, los granos secos, sueltos, separados, que cada grano tenga personalidad propia: para conseguir todas estas cualidades se contarÃ�¡ con los justos y precisos ingredientes; arroz, aceite, verduras, pollo, conejo, fresco y selecto, todo pura ambrosÃ�Âa.
Otra necesaria aclaraciÃ�³n, el nombre: es Paella, por lo tanto no se diga paellera. -Paella, es como desde siempre llamamos los valencianos a tan singular recipiente, al que por sus medidas se le ha desprovisto del mango y en su lugar se le han fijado dos asas ( sus remaches nos sirven como medida orientativa para calcular el arroz), por lo tanto se trata de un receptÃ�¡culo metÃ�¡lico, redondo, ancho, cÃ�³ncavo y poco profundo. Seguramente la palabra procede del latÃ�Ân "patella". El hecho de decir paella, sÃ�³lo se invoca el receptÃ�¡culo, o sartÃ�©n, los valencianos advertimos, que por muy exigentes que se pretenda ser con el lÃ�©xico, el tÃ�©rmino en su origen, hace referencia al contenido, y no al continente. En la carta de cualquier restaurante del mundo, desde el mÃ�¡s lujoso, al mÃ�¡s modesto, aparecerÃ�¡ escrito paella.-Paella si, -y no paellera como dicen algunos por desconocimiento; -porque paellera en todo caso, serÃ�Âa la cocinera, y no el recipiente donde se cocina la paella, al recipiente se le ha dicho y escrito siempre paella en las tres provincias valencianas y nunca con el neogolismo paellera.
Ingredientes exactos y precisos
Los ingredientes exactos y precisos son: arroz, pollo, conejo, tomate maduro, judÃ�Âas blancas o tabella, judÃ�Âa verde ancha o ferraura, garrafÃ�³n, ademÃ�¡s de pimentÃ�³n rojo dulce, azafrÃ�¡n en rama �seco, aceite de oliva virgen, sal, y agua. Un secreto.-Con un cazo aparte con agua se colocan unas ramitas de romero y una vez el agua haya hervido se pasarÃ�¡ por un tamiz (como una infusiÃ�³n, para que sus hebras no molesten a la hora de comer). DespuÃ�©s se verterÃ�¡ a la paella junto con el caldo y de esta manera proporcionarÃ�¡ el especÃ�Âfico sabor de baquetes (caracoles) de montaÃ�±a.
Muy importante, solo utilizar los productos recomendados en la receta; insistir en el arraigado pensamiento de aquellos grandes cocineros cuando decÃ�Âan.- �La Paella valenciana, no consiste en atiborrar el recipiente de incongruentes ingredientes, o mezcolanzas, la paella ya estÃ�¡ inventada y sus componentes son los que son, y por lo tanto no precisa de las veleidades de cocineros ignorantes�
Componentes did�¡cticos e invariables.-
1.- Arroz: Son preferibles los arroces Denominaci�³n de Valencia, de las variedades Senia o Bomba, (grano medio o corto). Nunca utilice arroz de grano largo, porque absorbe menos caldo y no resulta tan gustoso. (POR NUESTRA EXPERIENCIA SIEMPRE RECURRIMOS A UNAS DETERMINADAS MARCAS DE ARROZ, LA CUAL COSA NOS ASEGURA UNA PERFECTA ELABORACI��N DE LA PAELLA VALENCIANA).
2.- Fuego (actualmente difusores de gas): debe de cubrir toda la base posterior de la paella. Se precisa un utensilio especial formado por varios aros conc�©ntricos perforados para permitir la salida del gas y formar llamas peque�±as que calienten por igual la paella en toda su superficie posterior.
3.- Recipiente: Siempre se emplearÃ�¡ una paella para elaborar tan selecto manjar gastronÃ�³mico. En el antiguo �raval de Marjalena�, se le definÃ�Âa �paella sense mÃ� nec� (paella sin mango), metafÃ�³ricamente, quienes cocinan con nuestra ancestral receta, siempre tienen la sartÃ�©n del Ã�©xito cogida por el mango.
PAELLA DE LA PARRETA O VALENCIANA,
INGREDIENTES
(para 4 personas):
500 gr. de pollo
500 gr. de conejo
250 gr. de bajoca (judÃ�Âa verde ancha)
200 gr. de garrofÃ�³ (judÃ�Âa blanca ancha)
100 gr. de tavella
100 gr. de tomate
400 gr. de arroz
100 CC. de aceite de oliva virgen
Azafr�¡n o colorante alimentario amarillo
Sal
Piment�³n colorado
Agua.
Queremos romper un mito ancestral y folkl�³rico, es ese, que dice-â��El agua, dura o blanda, interviene decisivamente en la bondad final de la paella, y tiene que ser valencianaâ�� desmitificamos esta inconsistente opini�³n basada con nuestras propias investigaciones, adem�¡s de contar con la coincidente opini�³n de las investigaciones realizadas en el laboratorio y catas llevados a cabo en el Restaurante El Poblet, por Quique Dacosta y Santos Ruiz, gerente de la D.O. Arr�²s de Val�¨ncia e ingeniero agr�³nomo. Por lo tanto estamos en condiciones de asegurar que todas las aguas potables son buenas para condimentar la paella.
Infusi�³n de Romero. No coloquen tal cual la rama de romero en la Paella, hace vulgar y, sus briznas molestan al buen gourmet.
Nota.- La Parreta, fue distinguida con el titulo y medalla del centenario (1886-1986) de la C�¡mara Oficial de Comercio, Industria y Navegaci�³n de Valencia
PD. Tienen mi autorizaci�³n para publicar y comentar estos fragmentos.
Fdo.- Juan B. Vi�±als Cebri�¡