Hola, Basilisa. ¡Estoy hasta las narices de los hombres! Cuando decido retirarme del mercado del ligoteo y de tener amantes más o menos fijos, como si lo presintieran, me vuelven a escribir aquellos con los que no logré estar. Pero, ¿por qué hacen eso? Y son nada menos que cuatro hombres. El que más llevaba calladito casi un año. El que menos un mes. Y para más inri, ayer vi a un hombre de un atractivo tal, que pase la noche en un infierno de llamas por no levantarme e ir a buscarle. Y mira que para que a mi alguno me guste del todo, es difícil, pero éste... Aparte de ponerle unos centimetros más de estatura, era perfecto, tan parecido a mi que podría ser mi hermano. Pero bueno, los que me amargan son los otros. ¿Qué es eso de desaparecer durante meses y luego de pronto escribir, querer quedar y otra vez nada más? Es desquiciante.
Teresa
Hija, no te comas la cabeza. Los que hacen eso de surgir de la nada, y perdón por la mala noticia, es porque no tienen a mano a nadie más. Agotan los recursos y tiran de agenda. Y si vuelven a pasar de ti cuando no quedas, está clarísimo. Quieren echar un polvo, no saben con quién, empiezan a llamar. Que les dices que no, pues siguen llamando a otras. Sólo quieren eso, un goce momentáneo. Por lo tanto, pasa de ellos y no vayas a caer en el error de que han estado pensando en ti todo el tiempo que han estado callados. Los hombres no funcionan así. ¡Ni se te ocurre escribir alguno de ellos preguntando el porqué de la segunda desaparición,¿eh?! ;)
Basilisa