Portada | Crea un blog gratis | Para buscar | Mandar a un(a) amigo(a)

ergometrina

misterios
<<Hombre = Enigma | "Hoy empiezo" | Little Thymidine>>
Hoy empiezo (23-03-2007)

Viernes 23-03  15:00

Dicen que los retos es mejor llevarlos a cabo con público. Que así a uno le preocupa fracasar ante testigos y se esfuerza más. Por eso, voy a dejar públicamente de fumar.

Me he leído dos veces el libro de Allen Carr: una hace dos meses, la otra hace un año y tres meses. En la primera ocasión lo dejé durante 6 días. En la segunda durante 15.

La verdad es que no me apetece nada dejarlo. Vale que Mr. Carr diga que fumar no da placer. ¡Eso será según se mire! Que el placer no sea auténtico sino provocado porque restableces el nivel de nicotina en sangre, pero bueno, placer es, ¿no? Y el ejemplo suyo de que se obtendría el mismo placer llevando unos zapatos pequeños durante horas para luego disfrutar del placer de quitárselos, no me vale.

Bueno. Tengo miedo de dejarlo, eso sí, tal y como dice él. Después del fracaso de las otras dos veces, sé que esta vez no puedo volver a caer, pensando que podré seguir adelante con un par de cigarrillos al día. Lo malo es que la certeza de tener que dejarlo para siempre asusta. Llevo dos meses diciéndome: "Ya que es para siempre, voy a fumar un día más".

Pero tengo que pararlo. No puedo seguir así. Me va a tocar estar dos o tres semanas de mal humor, resistiendo las ganas de picotear, mordiéndome la lengua por ansiedad, pensando cada vez con más frecuencia en caer en la tentación y abandonar el sufrimiento.

Hoy es viernes. Los fines de semana mi marido está en casa y fumar es un auténtico infierno. Me persigue y me lo prohibé. Me hace tirar cada cigarrillo con apenas dos caladas, y eso que sólo me deja fumar uno cada cuatro horas. Me paso el tiempo pendiente de escabullirme y de fumar. Como dice Allen Carr, soy esclava del tabaco. Sí, completamente. Si no fumara, no tendría que pasar los fines de semana amargada porque me prohiben fumar tanto cuanto quiero.

Y no engordar es imposible. En enero, cuando lo deje dos semanas, cogi cuatro kilos. Allen Carr dice que hay que distinguir y no confundir el mono de nicotina con hambre. Decirse: "no tengo hambre, esto es sólo el pequeño monstruo. He de aguantar". Y que después de tres semanas, las cosas se van haciendo más fáciles. ¡Tres semanas! ¡Veintiún días! Es poco si compararlo con todos los días de una vida.

De momento llevo 23 minutos y me gustaría que aún quedase otro cigarro en la cajetilla, para poder fumarme el último más concienzudamente. ¿A lo mejor me acerco a un bar y compro una cajetilla y fumo hasta que llegue mi marido?

¡Ya os iré contando!

Publicado por RebeccaMRM a 15:24:59 in Dejar de fumar | Comentarios(0) |  Permacoplamiento
Añadir un comentario
Nombre :
Email :
Url :
Título :
Comentario :
Code :
si vous n'arrivez pas à voir le code

Buscar

Contador

  • 9610 visiteurs
  • Valid CSS!
  • Valid XHTML 1.0!
  • valid RSS
  • RSS
  • votre blog sur blogg.org
  • Podcast