Acabo de leer un artículo en el que se cuenta que se producen tres veces más divorcios en parejas donde uno de los cónyuges tiene horario nocturno o rotado, lo que al pobre le suele suponer hasta 8 horas menos de sueño semanales.
Yo venía preguntándome porqué cada verano me pongo de un humor de perros, y lo achacaba al calor y a las maldades de mi marido. Pero hoy, tremendamente malhumorada y exhausta, he decidido que no podía más y a las tres de la tarde lo he dejado todo y me he ido a dormir. No he tardado ni un minuto en zambullirme en la inconsciencia.
Y he despertado, una hora y cuarto después, sintiéndome tan relajada y feliz... ¡Os juro que no me lo creo! Si que en ocasiones he probado a irme a dormir y siempre me he levantado de mejor humor, mas pensaba que quizá se deviese al regalo de un sueño erótico agradable, que aunque luego yo no lo recordase, hacia su efecto.
Pero no, me temo que el artículo debe tener razón. Así que, por si acaso y para probarlo a fondo, voy a intentar dormir por lo menos ocho horas en vez de las seis que acostumbro. Me da pena mucha echar esos ciento veinte minutos que tanta falta me hacen a perder, pero si significan felicidad, resultará un trueque más que ventajoso.
¿Alguno más de entre vosotros le echaba la culpa al calor? ;)